Tarjeta Alimentar: una ayuda necesaria pero insuficiente para resolver las necesidades básicas de alimentación de los hogares de menores ingresos

OBSERVATORIO DE LUCHA CONTRA EL HAMBRE

Presentación de los datos del IFAL

En el marco Observatorio de Lucha Contra el Hambre, convocado por el Gobierno Nacional para monitorear el impacto de las políticas públicas destinadas a resolver el problema del hambre en nuestro país, el Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) presentó los resultados del Indicador Familiar de Acceso a la Alimentación (IFAL). Dicho Indicador es el resultado de un proceso de relevamiento, en el que se realizaron 20.260 entrevistas presenciales a hogares en 22 provincias de nuestro país.

La actividad de presentación fue realizada mediante video conferencia y transmitida por Facebook Live desde la cuenta oficial del Instituto el viernes 20. Los principales oradores de la presentación fueron Isaac Rudnik (Director Nacional del ISEPCI), Laura Lonatti (Coordinadora Nacional del Equipo de Salud del ISEPCI), Daniel Arroyo (Ministro de Desarrollo Social de la Nación), Miryam Gorban (nutricionista, fundadora de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la  Facultad de Medicina de la UBA y Doctora Honoris Causa de esa Facultad), Hugo Marcer (sociólogo, Secretario de Investigación del Instituto de Ciencias de la Rehabilitación y el Movimiento -ICRM- en la Universidad Nacional de San Martín -UNSAM-) y Silvia Saravia (Coordinadora Nacional de Movimiento Barios de Pie).

En el inicio de la actividad Isaac Rudnik realizó una sucinta presentación del estudio destacando la importancia del proceso de construcción del Indicador en lo que hace al monitoreo en contexto de pandemia, subrayando algunos aspectos estructurales de los barrios populares donde se hizo donde se hizo la encuesta. Entre los más significativos: el 64% de los hogares encuestados manifestó ingresos que los ubican por debajo de la línea de indigencia, mientras que un 51% sufrió una reducción de esos ingresos.Respecto a la situación laboral Rudnik dijo que: “en el 27% de los hogares hay personas que perdieron su trabajo, y en 60% de ellos no cuentan con ningún programa de empleo del estado, hay que tener en cuenta que según datos del INDEC en los deciles de menores ingresos la desocupación llegó al 41%”.En relación a los servicios básicos (agua, cloacas, red eléctrica) sostuvo: “sólo un 3% de los hogares tiene estos tres servicios, un 36% tiene dos, a un 44% le llegan dos servicios, 12% no cuenta con ninguno”.

Por su parte Laura Lonatti, desarrolló los aspectos principales del impacto de la Tarjeta Alimentar, en ese sentido manifestó: “encuestamos a un 50% de hogares que tienen esta tarjeta y un porcentaje igual que no la reciben, entre los primeros sólo a un 5% esta ayuda le permite cubrir los gastos en alimentos durante todo el mes, un 18% llega a tres semanas, el 55% a dos, y 22% cubre sólo una semana”.

Lonatti explicó además que: “el 46% de los hogares que reciben la Tarjeta dijeron que pudieron comprar más que antes de tenerla, un31% compra igual, y 23% menos. Entre los que no la tienen, el 63% compra menos, 23% compra igual, y 14% compra más”.

Respecto a la calidad de los alimentos dijo que “mientras que el 56% de los que tienen tarjeta alimentar mejoraron la calidad de alimentos, los que no la reciben solo un 4%  lo logró; entre los primeros bajaron la calidad el 16% y entre los segundos el 52%”.

A modo de síntesis, Rudnik resaltó que: “si bien la Tarjeta Alimentar es una ayuda importante para las familias que la reciben, es claro que no soluciona sus necesidades básicas de alimentación, mientras que es importante saber que las familias que no la reciben igualmente sufren de serias deficiencias alimentarias por lo limitado de sus ingresos, por lo que es indispensable incrementar los montos de la tarjeta y ampliar el espectro de  llegada a todas las familias que están en condiciones de pobreza o indigencia mediante el aumento de la edad tope de los hijos de las familias beneficiarias, que hoy está en seis años.”

El Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, señaló la importancia del estudio para repensar y mejorar políticas públicas dirigidas a los sectores poblaciones que están transitando en peores condiciones socio-económicas la presente crisis. Señaló que: “el IFAL va a servir durante mucho tiempo, en un contexto tan difícil en la Argentina, para repensar y encarar varias políticas públicas” y que la metodología de investigación- acción participativa es una herramienta que refleja con veracidad lo que está pasando en los barrios con situaciones más críticas.

Luego, la reconocida nutricionista Miryam Gorban remarcó la necesidad de garantizar el derecho a la alimentación mediante el desarrollo de políticas destinadas a monitorear los movimientos especulativos en la suba de precios de los alimentos y destacó la red de contención que constituyen los movimientos sociales y los comedores en nuestro país para paliar los efectos de una crisis agravada por la pandemia.

El sociólogo Hugo Mercer, en su intervención, expresó: “Estamos frente a un indicador alimentario de una muy alta calidad científico-técnica, ya que llega a una población a la que ninguna consultora puede llegar”. Además, destacó que el IFAL, por su metodología, da cuenta de la solidaridad de la población que es, a su vez, sujeto y objeto de estudio.

Finalmente Silvia Saravia, Coordinadora Nacional del Movimiento Barrios de Pie, felicitó el trabajo de los encuestadores que aún en contexto de pandemia pusieron todo su compromiso para llevar adelante la tarea de relevamiento junto con al ISEPCi con el fin de sumar elementos para transformar la realidad analizada.

*Más información:

Contacto:

Dir. Nacional: Isaac Rudnik (Tel. 11-1541882603)

Coord. Nacional Área de Salud Colectiva: Laura Lonatti  (Tel.11-156378714)