Por Isaac Rudnik*
En este contexto de crecimiento del desempleo, contracción de la dinámica económica entre las ramas que son más demandantes de mano de obra (comercio, industria manufacturera, construcción), y la continuidad de una inflación que no deja de oscilar entre el 2 y 3% mensual, el aumento de la pobreza y la indigencia se explica por sí sola.
En septiembre pasado una familia de dos adultos y dos hijos pequeños necesitó $672.207,28 para adquirir los alimentos de la Canasta Básica. Según el relevamiento mensual que hacemos desde el ISEPCi/IBP, en cuatrocientos comercios de cercanía de veinte distritos del conurbano bonaerense, los precios de los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos promediaron aumentos de 2,76%, mientras que la variación anual llegó al 33,8%.


Los productos de verdulería encabezaron las subas promediando aumentos del 8,32%, seguidos por los alimentos de almacén con 3,15%. Como en el pasado agosto los precios de las carnes permanecieron estables. En la variación interanual las frutas y verduras subieron 59,2%, y las carnes 49,8%.

A pesar que desde la llegada de Milei a la presidencia hay permanentes incrementos siderales mensuales en servicios básicos como tarifas, transporte, combustibles, salud y educación, que castigan los presupuestos de la mayoría de las familias, la suba de los alimentos ha vuelto a ser el motor de la inflación.
Como muestra sobran algunos datos: en los últimos doce meses las papas aumentaron 175%, la cebolla 155%, el zapallo y las zanahorias 66,67%, mientras que el asado aumentó 63,64% y la carne picada 50%. (Ver al final de la nota, “Los precios que más subieron”).
Crecimiento y decrecimiento
Durante los últimos tres trimestres el proceso económico muestra una evolución a la baja, llegando al terreno negativo en el segundo trimestre.

Es importante desagregar este descenso pausas de la economía en general, que se produce sin prisa pero sin porque hay fuertes diferencias entre los distintos sectores.
Los sectores exportadores (minería, agro) con baja incidencia en el mercado interno crecen fuertemente. Por el contrario, ramas como el comercio y la industria manufacturera con altos requerimientos de mano de obra, no solo que no crecen, sino que sufren bajas importantes.

El sector que en las estadísticas oficiales se denomina «Explotación de minas y canteras» que en el gráfico figura como “minería” contiene desde la producción de petróleo y gas de Vaca Muerta, hasta el desarrollo de los proyectos de minería a cielo abierto que se multiplican mes a mes. Como decimos más arriba, son ramas con pocos requerimientos de mano de obra, y baja influencia en el mercado interno.
Que pasa con la pobreza y la indigencia
Desde el primer semestre de este gobierno en 2024, cuando la pobreza llegó al 52% y la indigencia al 18%, como consecuencia de la inflación desatada por le devaluación de diciembre, estos indicadores fueron descendiendo, hasta el primer semestre de este año 2026, que esa tendencia cambió.
A fines del año pasado la pobreza era del 28, 2% de la población del país, abarcando a 13 millones de personas. En el primer semestre de este año la pobreza subió al 32,3% alcanzando a 15 millones argentinos y argentinas.

La evolución de la indigencia viene siguiendo una tendencia similar. Las personas y familias que no tienen los recursos suficientes para adquirir los alimentos indispensables a lo largo de los treinta días del mes, y que son considerados indigentes, llegaron al 18% (8.300.00 personas) en el primer semestre de 2024. Desde ahí fue bajando el porcentaje de argentinos/as en esa condición, hasta fin de 2025 que alcanzaba a 6,25% (2.900.000 personas). Como en el caso de la pobreza, en el primer semestre de este año, esta tendencia descendente se interrumpió, subiendo a 7.74% (3.600.000 personas) lo que significa que en seis meses tenemos un crecimiento de 1.700.000 mil argentinos y argentinas que no pueden adquirir sus alimentos indispensables.}
Algunas Conclusiones
- Durante el primer semestre del corriente año, se acentuó el crecimiento fuertemente diferenciado entre distintos sectores de nuestra economía. Mientras las ramas exportadoras de minería y agro crecieron 14,4% y 9,9% respectivamente, el comercio (-1,2%) y las manufacturas industriales (-1,9%) bajaron significativamente.
- Como consecuencia de la baja de estos sectores que son fuertes demandantes de mano de obra, la desocupación abierta no dejó de subir, de 7,5% a fin del año anterior, 7,6% en el primer trimestre de este año, y 7,9% en el segundo trimestre, a lo que hay que sumar un 8% de sub ocupados que buscan otro trabajo.
- En este contexto de crecimiento del desempleo, contracción de la dinámica económica entre las ramas que son más demandantes de mano de obra, y la continuidad de una inflación que no deja de oscilar entre el 2 y 3% mensual, el aumento de la pobreza y la indigencia se explica por sí sola.
- Los anuncios del gobierno sobre la continuidad sin cambios de este plan económico, no abren ninguna expectativa sobre posibilidades de mejoras en la situación de las mayorías populares.

Evolución de la pobreza en la Argentina

Variación mensual e interanual de los productos de la Canasta Básica de Alimentos



*Isaac Rudnik es Director Nacional del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI).
**Diseño de nota: Manuela Rebori
Contacto: 11-41882603 (Isaac Rudnik) / Prensa: 11-36483667


