Canasta navideña 2020

NAVIDAD 2020. SIN VACUNA PARA EL AUMENTO DE PRECIOS.

Por Isaac Rudnik, Juan Fresno y Carla Jenisse Coitiño Noble .

Nuestro relevamiento de los precios de la canasta navideña, en los barrios del conurbano bonaerense, ha arrojado datos preocupantes: el costo de la cena navideña se incrementó en un 52,40 % en comparación al año pasado.

En esta oportunidad y como en cada diciembre desde hace ya varios años, relevamos el costo que significa para una familia, compuesta por dos adultas/os y dos hijas/os pequeñas/os, la cena navideña. De acuerdo a los datos surgidos del relevamiento de 515 comercios ubicados en el conurbano bonaerense, dicha cena tiene un costo total de $2.123. Una clara diferencia en relación al año 2019, en donde la misma cantidad de productos tenían un valor $1.393.

Cena navideña

Valor de una cena navideña en el conurbano en 2020.

¿Pero, cómo es la medición de esos precios? ¿Y qué productos componen la canasta navideña? Para relevar los valores de los productos utilizamos la misma metodología con la que construimos los datos estadísticos del Índice Barrial de Precios (IBP), que mide los productos de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en los barrios populares. Es decir, que son las mismas vecinas y vecinos quienes realizan dicha medición, lo que hace a esta iniciativa transparente, participativa e innovadora.

Los productos relevados (que componen la cena navideña para cuatro personas) son: un pollo, porciones de ensalada rusa, de lechuga y tomate, vino, gaseosa, ensalada de frutas, pan dulce, budín con frutas, garrapiñadas, turrón de maní, sidra y ananá fizz. Según nuestros datos, los productos que más aumentaron, en comparación al año anterior son: el pollo (70%), la zanahoria (75%), la manzana (100%), la naranja (100%), las garrapiñadas (71,42%), y el ananá fizz (68,75%).

Productos de una cena navideña tipo en los barrios populares.

Cena navideña para cuatro: dos adultas/os y dos menores.

Ensalada de Frutas. Dic. 2020

Valores de una ensalada de frutas en diciembre 2020.

Canasta Navideña 2020

Valores de los productos de la canasta navideña en 2020.

Canasta navideña para pocos.

Las ayudas directas o indirectas recibidas en los barrios populares, originadas en varias medidas tomadas por el Gobierno Nacional, tan necesarias para paliar la situación de crisis y desempleo, se han tornado insuficientes, quedando muchas de ellas a mitad de camino. Un ejemplo de lo dicho es la canasta navideña de cinco productos, con un valor de $250, que no llega a los comercios de barrios populares, y solo puede encontrarse en algunas de las góndolas de las grandes cadenas de supermercados del país.

Reiteramos, como desde hace varios meses, que el aumento incesante de los precios de los alimentos, absorbe los magros ingresos de los hogares que dependen para vivir de la recuperación de las changas, del servicio doméstico, y otras formas de trabajo precario e informal.

#CanastaNavideña  #IBP #LosPreciosNoTienenVacuna #DatosReales

Contacto: 

Isaac Rudnik (Dir. ISEPCi): 1141882603

Noelia Acosta (Prensa): 153-6483667
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LA HISTORIA ES NUESTRA Y LA ESCRIBEN LOS FEMINISMOS.

En este momento de profunda emoción y aceleración de los tiempos no puedo dejar de acordarme todo lo que empujamos esa historia para llegar hasta acá. Siempre irreverentes, siempre corriendo el margen de lo posible.

Escribe: Betiana Cabrera Fasolis*

Y sobre todo fue así en un año que nos encontró sorprendidos ante lo desconocido, ante lo inesperado. Esa desolación e incertidumbre de una pandemia que nos mandó a nuestras casas, nos arrebató afectos, formas de vida y trabajo, desde el minuto cero fue cruzada por los feminismos. Siempre ansiosas, pensando antes de tiempo, sabíamos que nuestro rol iba a ser protagónico para la dignidad y las estrategias de vida, siempre en clave de lucha y además sosteniendo que, pese a este panorama tan complejo, teníamos que seguir conquistando derechos. A las prioridades y las oportunidades las íbamos también a escribir nosotres.

Y digo esto porque en este momento de profunda emoción y aceleración de los tiempos no puedo dejar de acordarme todo lo que empujamos esa historia para llegar hasta acá. Siempre irreverentes, siempre corriendo el margen de lo posible. Recuerdo que recién estaba aprendiendo fórmulas de química biológica allá por el 2001 cuando tuve que adelantarme 3 años a un capítulo de obstetricia porque una compañera de Barrios de pie se había colocado una sonda y yo al menos quería intervenir diciéndole cuando teníamos que salir corriendo. La responsabilidad era doble: tenia 4 hijes y no quería que nadie, absolutamente nadie se enterara. Recuerdo la importancia de tener una agenda: gente al alcance de un teléfono que te decía “en este turno de guardia No, porque la denuncian, estírala 8hs más”,  “ya tenemos la eco, salió todo bien”. Los mejores ateneos eran así. También estaban las amenazas y las agresiones directas. Porque una cosa es que te putearan de frente cuando ponías la mesita de la Venceremos para juntar firmas, pero otra muy distinta cuando te señalaban con nombre y apellido. Después vino el misoprostol, siempre cuento que las brasileras que querían abortar lo descubrieron antes que la OMS. El problema es que vino sin guía sin protocolo. Era todo muy incierto, pero más seguro que una sonda o percha. Más barato que un legrado. En la misma época discutimos hasta el hartazgo los métodos anticonceptivos, increíble, pero eso también nos querían negar. Tuvimos ley, pero antes de festejar ya estábamos monitoreando y denunciando que no se aplicaba! Hoy sigue existiendo una provincia que no adhiere. Ni hablar de colocación de DIUs o de la ligadura de trompas: ahí aprendimos que la objeción de conciencia se resuelve pagando en un consultorio privado, porque en el sector público estos mismos objetores -literalmente- inventaban cosas tales como que hasta el marido tenía que firmar, y la psicóloga certificar que no podías con un niñe mas y la trabajadora social demostrar la absoluta vulnerabilidad, y tenías que estar embarazada para que te lo hagan en la cesárea y que te coincida el día y la hora con el colega que habías hecho todo el trámite.

Y el feminismo, sin nombrarnos como tal, ya nos abrazaba, nos interpelaba y nos formaba. En los encuentros nacionales de mujeres (que se llamaban así en esa época) se dirimían debates maratónicos porque el tema no tenía consenso. Después se lanzó la campaña política más disruptiva de la historia: la campaña nacional por el derecho al aborto legal seguro y gratuito, y ahí nos sumamos como Red de Mujeres Solidarias, posteriormente como Juanas, después como MuMaLa. Pusimos nombres: es el machismo y el patriarcado quien nos quiere sumisas y reproductoras, es un problema político y sistémico, no es una cuestión individual. La ciencia miró también para este lado y ya las organizaciones como la OMS, la FLASOG o la FIGO aportaron protocolos y seguridad, lesbianas y feministas se radicalizaron y lanzaron líneas para acompañar que continúan creciendo a hoy, les profesionales de la salud también hicimos publicas nuestras prácticas y nos articulamos.

Y ya todo fue una sinergia irreversible, y lo digo porque la emoción de la media sanción tiene que ver con que las feministas y militantes populares nunca le dimos la espalda a las mujeres y personas gestantes que necesitaban interrumpir, ni de denunciar la violencia que implica obligar a parir a nenas y adolescentes, ni la hipocresía de que no exista provisión de métodos anticonceptivos, ni la perversidad de negar una educación sexual integral que nos libere de violencias, ataduras y nos acerque al placer. Y esa praxis feminista que nos llevaba horas, teléfonos abiertos siempre, llamadas hasta los domingos, reuniones interminables, y por supuesto movilizaciones, está a punto de ser reconocida por el estado como política pública.

En Córdoba, desde donde escribo, tuvimos una vigilia ardiente: 38 grados sobre el pavimento y después ráfagas de viento que se querían llevar las pantallas gigantes, arriba del short y la musculosa aparecieron las frazadas. Las 2 vigilias anteriores fueron los días más gélidos y con lluvias permanente. En qué otros países se acompaña la gesta de leyes en hinchada, acompañadas, en la calle sin dormir? Es la intensidad con la que vivimos la política, pero sobretodo la politicidad feminista que nos marca que todo debe pasar por la vivencia y el cuerpo. Ese que históricamente fue tutelado y violentado, que el status quo ordena que tenga antes la vivencia de la sexualidad vinculada al miedo de quedar embarazade, que una sexualidad vinculada al placer y al deseo.

A esta historia le faltan al menos 80 años para atrás de personas, vivencias, hitos y luchas. Y le van a faltar muchos para adelante, pues las leyes solas no garantizan derechos y quienes nos quieren tuteladas tampoco descansan. Pero es la historia que estamos escribiendo, desde la insubordinación al machismo y al patriarcado, desde las vivencias propias y ajenas que acompañamos solidaria y amorosamente, desde la rebeldía y la inconformidad, y sobre todo desde la profunda generosidad de invitar y convocar a otres a ser parte de ella. Lo vamos a lograr, va a ser ley.

*Betiana Cabrera Fasolis. Médica especialista en medicina familiar y general. Profesora UNC. Coordinadora MuMaLa Córdoba. Integrante de la Campaña por el derecho al aborto legal seguro y gratuito regional Córdoba.

Contacto: 3513016464

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MÍSTICA, AMOR, COPROMISO Y… MAGIA.

No hay que ser una persona feminista para estar a favor del aborto, pero si estas a favor del aborto somos compañeres, porque aunque nunca hayas abortado o pienses hacerlo, es porque sabes lo que significa la empatía, y a mi visión la empatía es uno de los pilares para comprender la igualdad y la equidad.

Escribe: Daniela Gasparini*

La vida con pañuelo verde

En el momento que nos enteramos que el proyecto por la legalización del aborto volvía al Congreso, una compañera de Mumalá me preguntaba sobre “mi primer pañuelo” y yo le expresaba mientras pensaba que no recordaba la fecha exacta, que fue hace varios años, antes de graduarme, cuando aún estudiaba la carrera de psicología y comenzaba mi participación política en la UBA. Le dije: “no recuerdo cuando fue con precisión, pero recuerdo que en ese entonces comenzaba mi identificación con los feminismos, porque yo también me deconstruí y me convertí en una mujer nueva, en una mujer feminista, y en ese momento recuerdo que el color feminista era el violeta. Recuerdo también que buscaba remeras o vestidos de color violeta cada vez que movilizaba para conquistar nuestros derechos, hasta que llegó el 2018 y a partir de ahí sentí fuertemente que en nuestro país empezaba a gestarse una nueva ola feminista que sería representada con el color verde. La sentí fuertemente, me invadió plenamente, y a partir de ese momento fue como renovar los votos con el feminismo. Fue una transición hacia algo muy grande, que pasaba de ser una bandera o una reivindicación a mi identidad definitiva, que no era sólo mía, era nuestra, de todas.

Hoy no concibo la vida sin ese distintivo pañuelo verde, ese pañuelo representa para mí el símbolo del feminismo nuestra Argentina. Y lo creo firmemente porque sea donde estemos y en la situación que estemos, no importa que no nos conozcamos o por donde caminemos, al ver un pañuelo verde colgando de la mochila, cartera, cuello o puño de alguien más, sabemos que ya no estamos solas, sabemos que a partir de ahora, siempre hay alguien más. Este hermoso y vibrante pañuelo verde es el indicio que vamos camino a una nueva construcción social, más colectiva y sorora, porque cuando transitamos los espacios públicos, ya no nos sentimos solas, ver una hermana con el pañuelo nos da tranquilidad, confianza, el pacto entre nosotras, seguridad, complicidad, fuerza, poder, fíjense como son todas características que se han asociado a los varones cis, pero ahora también empiezan a ser nuestros con más fuerza.  Ese efecto subjetivo es colectivo, es multiplicador y tiene un gran impacto social. De eso es muy difícil volver, creo que se viene gestando un cambio de paradigma, hay un movimiento hacia la igualdad y la equidad, hacia nuestra libertad que nos supera como personas individuales, se va derribando el discurso hegemónico patriarcal y se va construyendo un nuevo imaginario colectivo.

No hay que ser una persona feminista para estar a favor del aborto, pero si estas a favor del aborto somos compañeres, porque aunque nunca hayas abortado o pienses hacerlo, es porque sabes lo que significa la empatía, y a mi visión la empatía es uno de los pilares para comprender la igualdad y la equidad.

Como parte de una organización política siempre que no hubo ley de acceso a nuestros derechos, el rol de las organizaciones políticas y sociales o de organizaciones y espacios militantes de acompañamiento feminista fueron y son imprescindibles. En ese momento tan difícil como transitar un aborto, estamos otras mujeres, las hermanas, las compañeras, las socorristas. DONDE NO HAY LEY, hay organizaciones, hay redes de contención y apoyo, y hay sobre todo compromiso desinteresado con el otre, lo que se resume en una palabra, columna vertebral para construir un país con igualdad de oportunidades, que es la SOLIDARIDAD.

Tantas brujas han matado por ser mujeres que luchan

Luchar por Aborto Legal para mi es una de las emociones más grandes que transité en mis 36 años, porque es luchar contra tantos años de injusticias sobre cuerpos oprimidos y moldeados por el patriarcado, cuerpos que cargaron nuestras madres y abuelas con tanta represión y culpa que es imperdonable no reaccionar, pero también porque no podemos permitir bajo ningún aspecto que eso le pase a las hijas de nuestra Matria.

Cuando discutimos ABORTO LEGAL lo discutimos con dolor y con pasión. Porque no queremos que en ningún rincón de nuestro país sigan obligando a parir a las niñas, porque las niñas tienen derecho a ser niñas y no la obligación de ser madres, porque no queremos maternar sin desearlo, y porque que el aborto sea legal significa sacarlo de la clandestinidad y lograr que no muera ni una más por abortos mal practicados. Los dolores que gritamos que tenemos, son inherentes a la grieta social porque quienes mueren por abortos clandestinos son las pobres. Ellas son quienes sufren las verdaderas consecuencias de los abortos clandestinos, y la mayoría de las personas pobres en nuestro país son mujeres cis y trans, y en un país donde se ha consolidado la pobreza y la feminización de la pobreza no podemos ignorar la realidad ni mirar para otro lado.

En nuestras vidas la ideología machista no puede tener cabida, tantas brujas han matado por solo ser mujeres que decidían por sí mismas, por el odio entendido como misoginia, en cambio permítanme decirles que el feminismo, por más radical que sea, jamás se ha valido de la vida de otres. El feminismo es una revolución sin odio. El Aborto Legal es el freno a la milenaria invasión que han hecho en nuestros territorios, nuestros cuerpos.

Y en este punto quiero decir algo importante, nadie va feliz a abortar. La idea de abortar viene con muchas emociones y conflictos. Miedos, nervios, ansiedad, angustia, estrés. Todo esto no es un orden natural o biológico, porque todas estas emociones que transitamos cuando abortamos, es una construcción social y cultural, es decir, que en la historia nos han impuesto qué es ser una mujer o cual es nuestra función, y nos han ubicado en un lugar social de reproducción, como si fuera algo natural, biológico, como si naciéramos para maternar. Cuando abortamos todo esto entra en conflicto.

Estas intervenciones sobre nosotras, las mujeres y las disidencias, son políticas, económicas, sociales y por supuesto patriarcales. Son las que nos moldean para jugar a las muñecas y fantasear desde niñas con ser madres, y durante el trascurso de nuestro desarrollo psíquico evolutivo, nos han moldeado culturalmente el cuerpo para parir y criar hijes, nos han ubicado en el lugar de OBJETOS reproductores.

Llevamos ciclos de deseos y decisiones no propias sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos, ¿Entonces cómo no se va a vivir un aborto sin conflictos emocionales?  Entonces, no es casual, no es natural, es socio-cultural y patriarcal, y se instala fuertemente en nuestra vida, construyendo una subjetividad que es el resultado de procesos culturales donde los privilegiados son los otros con “o”.

Entonces, ante la ola verde que discute el fin del disciplinamiento a nuestros cuerpos, el fin al cuerpo del patriarcado, ¿cómo no va a haber tribuna de resistencia?

Mística, Amor, Compromiso, y… MAGIA!

Ante el avance de los movimientos feministas en la historia, el patriarcado ha reaccionado también. Y tras este movimiento conviven intereses económicos y políticos (Estados, Iglesias, sectores hegemónicos de la económica mundial que no están dispuestos a perder sus privilegios)

La resistencia de algunos sectores conservadores de la sociedad a que accedamos a más derechos, ya la vivimos, no nos sorprende, pero ¿Por qué resisten a una Ley que tiene como antesala la promoción y prevención de la salud con medidas de implementación de la Educación Sexual Integral y la provisión de métodos anticonceptivos?

Bueno, porque más allá de los intereses económicos de los abortos clandestinos y religiosos históricos, nos da el principal derecho que podemos tener las mujeres y es la de TOMAR DECISIONES SOBRE NUESTRO PROPIO CUERPO, el acceso a decidir sobre nuestro cuerpo viene a deconstruir lo aprendido, lo instalado, es el principio del fin del cuerpo del patriarcado. Decidir sobre nuestro cuerpo es poner fin a las violencias, a los abusos y acosos, a las violaciones y mercantilizaciones a nuestros cuerpos. Cuando decidimos avanzar con este derecho estábamos seguras que no había vuelta atrás, decididas festejamos, lloramos, nos abrazamos en esa jornada histórica que logró media sanción en la cámara de diputados allá por el 2018, y siempre supimos que sería duro, que habría resistencia, no lo conseguimos por ese entonces, también lloramos, también nos abrazamos, tuvimos bronca, impotencia e indignación, pero seguimos luchando hasta que llegó el 10 de diciembre de 2020, y luego de 40 horas sin dormir me siento a escribir esto que siento.

Fue un año duro, no estábamos preparades para recibir una pandemia, tuvimos miedo, ansiedad, sentimos frustrados muchos proyectos, perdimos personas queridas, aun no sabemos con precisión que va a pasar, pero lo que si sabemos que casi pisando fin de año, se reeditó el debate sobre Aborto en el Congreso, volvimos a las calles, ese lugar que me encanta porque es nuestro principal campo de batalla, nuestro piso para conquistar nuestros derechos. Llegó el momento, pasamos una vigilia algo distinta al 2018, no somos las mismas, somos mejores, no era igual a aquella vez, en esta oportunidad hacía mucho calor y usábamos barbijos, pero noté lo que no cambia, estaban intactas esas miradas cómplices, esa tranquilidad de compartir la vigilia con esas hermanas que no sabes ni como se llaman pero con quienes compartimos cosas muy importantes, esa indescriptible emoción de encontrarnos, la mística, el amor y el compromiso, y la magia! Esa magia que emanamos cuando cantamos y bailamos, cuando luchamos con amor y alegría por todo lo que nos han negado, esos aquelarres incomparables, por esa magia moriría en cualquier hoguera de cualquier tiempo que sea. Con el pañuelo verde y por nuestro futuro, no puede cerrar este año tan duro, sin que sea ley.

Como decimos con mis compañeras

“Nos mueve el deseo de ser libres” 

#SeráLey!! 

  • Daniela Gasparini es Psicóloga. Miembra de la Dirección Nacional y Responsable Política de CABA de Libres del Sur. Contacto: 1169271343
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Los alimentos ganan la carrera. En los últimos tres meses subieron 14,45%.

En los últimos tres meses la inflación de los alimentos se aceleró. En los primeros ocho meses del año la Canasta Básica de Alimentos subió un 25,66% a un promedio de 3,20% cada mes, y entre septiembre, octubre y noviembre tuvo un incremento del 14,55%, o sea 4,85% promedio mensual. Estos aumentos absorben las ayudas como el IFE y la Tarjeta Alimentar.

EL 2020 TERMINARÁ CON UNA INFLACIÓN SIMILAR AL AÑO PASADO

Escriben: Isaac Rudnik y Juan Fresno

Según el relevamiento realizado sobre los productos de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en 515 comercios del conurbano bonaerense en noviembre los precios aumentaron en un promedio del 5,5%. En octubre una familia de dos adultos/as y dos hijos/as pequeños/as necesitaba $19.840,57, para adquirir sus alimentos básicos, un mes después requería $1091 más para comprar lo mismo.

Por su parte, el valor de los productos de la Canasta Básica Total (CBT) superó los cincuenta y un mil pesos: $ 51.248,47 contra $48.248 del mes anterior.

En los últimos tres meses la inflación de los alimentos se aceleró significativamente. En los primeros ocho meses del año el valor de la CBA subió un 25,66% a un promedio de 3,20% cada mes, y entre septiembre, octubre y noviembre tuvo un incremento del 14,55%, o sea 4,85% promedio mensual. Si en diciembre se mantiene un promedio de aumentos de entre 3 y 4% terminaríamos 2020 con incremento cercano al 48% para todo el año. Lejos del objetivo del gobierno de contener la inflación de los alimentos muy por debajo de los resultados del 2019 que oscilaron entre 48,51% (Índice Barrial de Precios) y 52,8% (INDEC).

El Observatorio Social de la UCA que dirige Agustín Salvia, dio a conocer el resultado de su investigación en la que explicita que en el tercer trimestre de este año la pobreza en la Argentina llegó al 44%.

También demuestra que las ayudas directas implementadas por el estado nacional, durante la etapa que abarca el Aislamiento Social Obligatorio implementado por el advenimiento de la Pandemia -como el IFE-  fueron una ayuda fundamental para impedir que la pobreza y la indigencia escalaran aún más.

En nuestra presentación del Indicador Familiar de Acceso a la Alimentación (IFAL) que realizamos la semana pasada, también mostramos que la Tarjeta Alimentar fue y es, un instrumento que mejoró y mejora las posibilidades de las familias que cuentan con ella para poder comprar mas y mejores alimentos.

Pero a la vez es muy relevante que tanto el IFE como la Tarjeta Alimentar son herramientas valiosas pero insuficientes, porque en los mismos momentos que están vigentes, la pobreza trepa a niveles históricos y la indigencia nunca deja de subir.  

Si acercamos la mirada sobre los incrementos de los diferentes componentes de la Canasta Básica los resultados son más preocupantes aun, porque entre los que más aumentos concentran están las frutas, las verduras y las carnes, que son los productos indispensables para sostener una dieta familiar saludable.

En los primeros once meses las frutas y verduras aumentaron 64,98%, las carnes 48,35%, y los productos de almacén 34,10%. 

Algunas cifras que se van dando a conocer desde el INDEC y diversas consultoras sobre la marcha de la economía, podrían indicar que se viene produciendo una lenta y trabajosa recuperación de la actividad económica.  Daría la impresión que empieza a remontarse -no sin altibajos- la empinada pendiente de la recesión que llevará a una caída anual aproximada del 12% del PBI. Como sucede siempre, los resultados positivos llegan más tarde a la base de la pirámide.

En este contexto hay dos aspectos muy preocupantes para los próximos meses. El primero es que la suspensión del IFE es un mazazo a los ingresos de los más vulnerables, ya que la abrupta interrupción de ese recurso no va a ser cubierto por el regreso inmediato de la demanda del trabajo informal, que vuelve muy lentamente. El segundo aspecto es que el aumento incesante de los precios de los alimentos absorbe los pequeños incrementos de los ingresos los hogares que dependen de la recuperación de las changas, servicio doméstico, y otras formas de trabajo precario e informal.

Una vez más, los sectores de menores ingresos sufren en mayor medida las consecuencias de un ajuste sobre sus ingresos, que se instrumenta para aliviar las presiones de los sectores económicas mas poderosos.

ANEXO

Los productos que más aumentaron en lo que va del año 2020

Contacto 1141882603