Escriben: Isaac Rudnik y Laura Lonatti 

El pasado 7 de octubre se  lanzó la propuesta “Argentina sin Hambre” 

Sumamos algunas ideas que venimos proponiendo desde hace tiempo.

 

CONTEXTO

Hace menos de un mes dimos a conocer el informe del relevamiento nutricional que realizamos durante el primer semestre del corriente año, en el que 25 mil niños/as y adolescentes de 0 a 19 años fueron  encuestados en 14 provincias arrojando resultados altamente preocupantes:

  • 43,34% en situación de malnutrición.
  • 5,45% en baja talla.
  • 29,46% de lactantes (0 a 2 años) en malnutrición.
  • 20,69% de lactantes en baja talla.

En los días siguientes se fue conociendo información que no solo confirma lo que mostró la encuesta que hicimos desde el ISEPCi y el Movimiento Barrios de Pie, sino que aportó nuevos datos que hablan de la gravedad del escenario alimentario de los sectores de menores ingresos de todo el país.

El 27 de setiembre la Secretaría de Salud de la Nación dio a conocer resultados de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS) realizada durante el corriente año, en ciudades de más de 5 mil habitantes, que abarcó 21.358 personas, de la cual extraemos los siguientes datos, principalmente referidos a la situación de niños/as y adolescentes.

  • Niños/as de 0 a 5 años: 7,5% en baja talla con diferencias significativas por nivel de ingreso (11,5% en el quintil más pobre, 4% en el nivel más alto). El exceso de peso alcanzó al 13,6% (10% sobrepeso y 3,6% obesidad.
  • Niños/as y adolescentes de 5 a 17 años: Baja talla: 3,7% (3,8% en el quintil más pobre, 1,3% en el más alto). Exceso de peso: 41,1% (20,7% sobrepeso, 20,4% obesidad).
  • Algunos datos de esta encuesta oficial muestran que los valores de baja talla entre niños/as y lactantes suben significativamente entre los sectores de menores ingresos, lo que confirmaría que allí los déficits de alimentación están directamente condicionados por la insuficiencia de ingresos.

El 30 de setiembre el INDEC publicó los datos de pobreza e indigencia en el que aparecían algunas conclusiones.

  • Entre el último semestre del año anterior y el primero del presente, la pobreza creció del 32 al 35,4%, alcanzando ahora a 16 millones de los habitantes del país.
  • En el mismo período la indigencia creció del 6,7 al 7,7% de argentinos/as, llegando a 3 millones y medio de personas que en la actualidad no tienen los recursos suficientes para adquirir sus alimentos indispensables.
  • El 52,6% de los niños/as y adolescentes de 0 a 14 años están por debajo de la línea de pobreza.
  • En el conurbano bonaerense la pobreza y la indigencia superan largamente los promedios nacionales, llegando a 39,8% y 9,1% respectivamente.

 

PROPUESTAS

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Promover el desarrollo de Redes Barriales para la Vigilancia de la Salud Nutricional a fin que la población asuma un rol activo trabajando junto a los efectores estatales, organizaciones sociales, espacios religiosos, ONGs, docentes y estudiantes provenientes de las Universidades y de otros espacios académicos.
  • Convocar a las familias para que participen de espacios de capacitación e información, para fomentar la educación alimentaria y nutricional, difundir las guías alimentarias y sus mensajes,  estimular a las familias para decidir  y mejorar la ingesta de nutrientes, promover hábitos y conductas alimentarias saludables y un consumo responsable.
  • Organizar y poner en ejecución un sistema permanente para la evaluación del estado nutricional de NNyA de 0 a 16 años, empezando por los barrios vulnerables.
  • Construir allí un mapa territorial para identificar precozmente la malnutrición, y ofrecer allí estrategias alternativas nutricionales que aporten a revertir la situación.
  • Instituir la figura de los/as multiplicadores/as de salud nutricional, mediante su formación y capacitación, a fin de que puedan sostener el desarrollo de las iniciativas antes mencionadas,  para incidir en los factores causantes de la malnutrición.
  • Mejorar los estándares de seguridad alimentaria en los comedores escolares y comedores comunitarios con asignación de presupuesto necesario y adecuado que permita elevar la calidad y el contenido nutricional.
  • Convocar a las Cooperativas de Producción y Distribución de alimentos de la Economía Social a ser partícipes activos como proveedores de los productos básicos indispensables.
  • Congelar transitoriamente por un lapso mínimo de seis meses el precio de los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos

El flagelo de la malnutrición y el hambre afecta hoy a millones de argentinos y argentinas, entre ellos/as a millones de niños/as y adolescentes. Empezar a revertir esta situación requiere de la intervención urgente del Estado en articulación con una activa participación de la población, y la disposición de todos los recursos fiscales que sean necesarios.

Contactos:

Isaac Rudnik (1141882603) Laura Lonatti (1156378714) Silvia Saravia (1154089528)

Prensa. Javier Núñez (1152207018)

Inflación, desempleo y recesión: el camino hacia el crecimiento de la pobreza

Escriben: Juan Fresno e Isaac Rudnik

Incrementos en los precios y baja del consumo, crecimiento del desempleo y descenso del poder adquisitivo de la mayoría de la población: la tormenta perfecta para superar el 35% de pobreza.

Según el relevamiento mensual del Índice Barrial de Precios (IBP) en 350 comercios de 20 distritos del conurbano bonaerense, en septiembre pasado una familia de dos adultos y dos hijos/as pequeños/as, necesitó $13.122,23 para adquirir sus alimentos durante treinta días, y $33.113,72 para cubrir sus gastos totales indispensables en un mismo período. Esto significó un muy importante aumento del 48% respecto al mismo mes del año anterior.

Sin embargo lo más significativo es que de ese porcentaje, un 35% se incrementó durante el presente año, y casi un 11% en los últimos dos meses, particularmente como consecuencia de la devaluación post PASO.

O sea que se fue dando una permanente aceleración del proceso inflacionario, particularmente la que se produce  después de la devaluación posterior a las PASO, que no tuvo contrapartidas proporcionales en los incrementos de salarios, jubilaciones, asignaciones sociales, y remuneraciones de los trabajadores de la economía popular.

La pérdida de poder adquisitivo de las familias produjo una baja generalizada  del consumo, como lo vienen reflejando los sucesivos informes del INDEC. Según el Instituto de Estadísticas oficial, en el mes de julio en los supermercados las ventas bajaron 12,4% respecto al mismo mes del año pasado, en los autoservicios mayoristas descendieron 15,4%, y en los centros de compras (shópings) 10%. Por su lado la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) informó en junio que las ventas cayeron un 12,2% en los últimos doce meses, mientras que en agosto la producción industrial de las PYMES descendió un 6,3% en el balance interanual.

La baja generalizada de la actividad económica trajo un descenso permanente de la actividad industrial. Según el INDEC desde mayo del año pasado, en el cálculo de cada mes respecto a igual período del año anterior siempre dio negativo, sumando 15 meses continuos de caída. Desde -1,1% en mayo 2018, hasta -1,9% en julio último, pasando por picos de baja como -11,4 en marzo y -10,7% en abril de este año.

La actividad de la construcción también acusó descensos constantes desde el primer trimestre del año anterior hasta los días que corren. En junio 2018:  –0,1%,  en julio 2019: -1,7%;  mientras que hubo bajas muy agudas en noviembre: -15,9%; diciembre: -20,6%;  y en  junio: -11,8%.

Como no podía ser de otra manera, el extendido declive de la actividad económica rebotó sobre el mercado de trabajo. Según información del INDEC entre el segundo trimestre de 2018 e igual período de este año, casi un millón de personas se sumaron a los/as que tienen problemas de empleo. Ya sea porque están desocupados, porque están empleados pero buscan otro trabajo porque con el que tienen no les alcanza (ocupación demandante), o porque son sub ocupados (trabajan menos horas de las que necesitan). Hoy hay en nuestro país unas seis millones de personas con problemas de empleo.

El primer día de octubre el INDEC anunció oficialmente que a fines de junio ya había en nuestro país 16 millones de personas por debajo de la línea de pobreza, entre los cuales tres millones y medio eran indigentes (o sea que no tienen los recursos suficientes para adquirir sus alimentos necesarios). El itinerario hacia esta dolorosa realidad fue alfombrado por una inflación que  sigue creciendo, con la consecuente caída del poder adquisitivo y fuerte descenso del consumo, contracción de la economía e incremento del desempleo.

Desandar el camino de la recesión y la desocupación; de la inflación cuasi galopante, la pobreza, la indigencia y la malnutrición; de la especulación financiera y el endeudamiento indiscriminado; de la fuga de capitales y la destrucción de la estructura industrial; va requerir un enorme esfuerzo movilizador del conjunto de la sociedad en general y de los sectores populares en especial, y una decisión inquebrantable del próximo gobierno.

Isaac Rudnik/Juan Fresno

Contacto: 1141882603