SUBIERON MAS DE 10% EN ENERO/FEBRERO
Por Isaac Rudnik*
Aunque el consumo de alimentos sigue en caída libre, los precios que componen la canasta básica siguen subiendo en los barrios populares de todo el país. En febrero en el conurbano bonaerense aumentaron 8,7 % , constituyendo el incremento mensual más alto desde marzo de 2024.
Como venimos haciendo mes a mes, empezamos haciendo un repaso de la evolución de las ventas de los pequeños y medianos comercios. Según la última publicación de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en febrero último, las ventas minoristas operaron a la baja.“En febrero, el sector minorista pyme registró un descenso del 5,6% interanual a valores constantes. La variación mensual evidenció un incremento del 2,6%. Con estas cifras, el indicador acumula una retracción del 5,2% en lo que va del año.” https://www.redcame.org.ar/novedades/14492/las-ventas-minoristas-pyme-descendieron-56-interanual-en-febrero

Son de tener en cuenta algunos otros datos significativos del mismo informe. En primer lugar, la evolución negativa de las ventas por rubro.

Acá se puede observar que después de algunas franjas como bazar (-14,45) o perfumería (-10,7%), cuyas compras podrían ser administradas –o eventualmente postergadas o suprimidas- por las familias, el tercer sector cuyas ventas más descendieron, fueron los alimentos: -8,7% desde febrero 2025, y -7,4% en el primer bimestre 2026. Desde hace varios meses venimos advirtiendo que el ajuste sobre los alimentos básicos, es una variable que los/os jefes/as de hogar están obligados a utilizar para mantener la dinámica básica del hogar: pagar las tarifas de luz y gas, el transporte para ir a trabajar, entre otros rubros. O sea, que deben comprar cada vez menos alimentos y más baratos.
En este último cuadro que tomamos del informe de la CAME, se ve que este descenso de las ventas viene ocurriendo sin pausas desde hace varios meses.

Desde mayo de 2025 las ventas de los comercios medianos y pequeños vienen en caída libre. Son diez meses seguidos de descensos interanuales sin pausa.
Los aumentos de los precios son una bola de nieve
En los barrios populares el consumo y las ventas sufren estos efectos, pero multiplicados. La compra de alimentos es mayormente fraccionada y de productos de baja calidad (Ej: ½ kg de papas, ½ pimiento morrón, arroz y fideos de segundas y terceras marcas, carne picada, alita de pollo, etc). En definitiva, se vende poco y muchos negocios cierran, mientras se abren kioscos en la ventana de alguna casa de cada cuadra, y florecen las parrillitas al paso que se arman en las veredas, ofreciendo los consabidos choris.
Pero aun así, los precios no dejan de aumentar. Los incrementos en el transporte, en la energía eléctrica y en los combustibles no reconocen la vigencia de la oferta y la demanda. Aunque baje la demanda, las naftas suben porque se ajustan a los precios internacionales que, como sabemos, se rigen por otras variables. Las boletas de energía eléctrica les llegan inexorables con los aumentos correspondientes al carnicero, al verdulero al del almacén, y también a la casa del que abrió el kiosco. Y los agregan el costo del valor de los productos que venden, que por otro lado debe trabajar con los precios que le llegan aumentados de sus proveedores. La bola de nieve es imparable, aunque el consumo esté anémico.
Según el relevamiento mensual de los precios de los 57 productos que componen la Canasta Básica de Alimentos (CAB) que realizamos desde el Índice Barrial de Precios (IBP) en negocios de cercanía de los barrios populares en veinte distritos del conurbano bonaerense, en febrero último estos alimentos básicos aumentaron 8,7%. Sumando 10,37% en los dos primeros meses del año.

Una familia de dos adultos/as y dos hijos/as pequeños en febrero necesitó $625,272 –equivalente a dos salarios mínimos- para cubrir sus alimentos indispensables y no caer bajo la línea de indigencia.
La misma familia requirió casi un millón y medio de pesos, para solventar los productos de la Canasta Básica Total (CBT) que, además de los alimentos, incluyen los gastos para el mantenimiento del hogar, transporte, educación, salud y otros gastos indispensables para la vida cotidiana.

Si desagregamos por rubro los alimentos básicos, en febrero la carnicería continuó liderando los aumentos con un 12,33%. Mientras que el almacén (6,83%) y la verdulería (6,1%) tuvieron incrementos similares.

La incesante baja del poder adquisitivo de los/as asalariados/as que tienen la suerte de conservar su empleo, más la catarata de cierres y despidos que atraviesa la realidad socioeconómica de estos días, hacen muy difícil ver que el consumo y las ventas puedan recuperarse próximamente. Es más, los voceros del gobierno de todos los niveles, desde el Presidente para abajo, justifican y festejan la destrucción sistemática de la industria y el comercio que le dan vida al consumo interno, bajo argumentaciones que no tienen sustento en ninguna experiencia que haya desembocado en la construcción de una sociedad inclusiva.
Evolución mensual y anual de los alimentos mas importantes



*Isaac Rudnik es Director Nacional del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI).
Contacto: 11-41882603 (Isaac Rudnik) / Prensa: 11-36483667


