El Contexto del Plan de formación 2016

El plan de nacional formación para nuestra fuerza durante 2016 se da en un contexto de cambio del escenario político, en nuestro país en particular y en la región en general. Esto hace indispensable buscar introducir algunos elementos generales que enriquezcan los debates a los que en este año, nos proponemos darle un mayor espacio en nuestro funcionamiento habitual, aprovechando que no estará atravesado por las urgencias que habitualmente nos plantean las campañas electorales.

Debemos tener en cuenta dos elementos principales para su desarrollo. El primero, es el marco político general al que aludimos en el párrafo anterior. El segundo, es la conformación actual de nuestra fuerza en la que confluyen varias camadas de militantes incorporadas en diferentes etapas.

Los objetivos de la formación son

– Poder revisar y analizar, la historia reciente de nuestro país, en el contexto regional y global.

– Debatir con profundidad sobre nuestros pasos y estrategias en las diferentes etapas histórico-políticas de la Argentina reciente (1983-2016)

– Dar cuenta de las relaciones y tensiones existentes entre la construcción de la organización/la movilización y la disputa electoral, así como poder evaluar en cada período como se fueron llevando adelante estos objetivos y a su vez cómo se han resuelto las tensiones que pudieron aparecer.

– Poder comprender con mayor claridad, a partir de una lectura histórica de estos dinámicos años, los diferentes objetivos y desafíos que hemos tenido como organización en cada etapa y aportar entonces claridad sobre los nuevos desafíos y perspectivas que se abren en la actualidad y en el futuro.

Tiempos y Metodología 

Este plan de formación esta pensado sobre un eje histórico, analizando por períodos que se han dividido de la siguiente manera:

Jornadas de todo el día

PRIMER ENCUENTRO

Por la mañana: 1° Período: 1983/1989

Por la tarde: 2° Período: 1989/1995

SEGUNDO ENCUENTRO

Por la mañana: 3° Período: 1995/1999

Por la tarde: 4° Período: 1999/2003

TERCER ENCUENTRO

Por la mañana: 5° Período: 2003/2007

Por la tarde: 6° Período: 2007/2011

Los primeros dos encuentros deben hacerse entre abril y mayo. Esto abarcaría en tiempos históricos, desde 1983 hasta el 2003.

Se sugiere que se realicen de la siguiente manera: UNA JORNADA POR ENCUENTRO, DIVIDIENDO LOS DOS PERIODOS DE TIEMPO ENTRE LA MAÑANA Y LA TARDE.

En julio y julio debe hacerse el último período que abarca desde 2003 hasta 2011. Empalmando con los temas y documentos del Congreso, que se encadena con el análisis y del nuevo escenario y la definición de nuestros lineamientos principales, que va hasta su realización.

Para la realización de los encuentros se cuenta con materiales audiovisuales por período, que duran entre 10 y 15 minutos. Cada actividad se organiza alrededor de cada video, acompañado con una guía específica de cómo deben conducirlas los/as coordinadores/as. Estos instrumentos están disponibles aquí junto con los videos.

La sugerencia de distribución de tiempos está basada en que cada período se puede trabajar en reuniones de 2 horas y media a tres de duración, y en tres encuentros, que tomen dos períodos cada uno –mañana y tarde- como acá proponemos, se completa el plan, lo que seguramente implica convocatoria plenaria de todo el día, o similar. Sin embargo esto puede adaptarse a la realidad de cada regional, frente, etc. En algunos lugares puede ser más adecuado, hacer un período por vez, en tiempo habitual de una reunión de tres horas. Esto también dependerá de la cantidad que tienen disponibles de compañeros/as que pueden coordinar y dirigir cada actividad, porque como verán, si bien las guías son bastante minuciosas y contienen materiales de lectura complementarios que intentan llenar las lagunas de información histórica, se requiere un mínimo de conocimientos para encaminar los debates.

TEXTO INTRODUCTORIO, DE LECTURA OBLIGATORIA, PREVIA A LA PARTICIPACIÓN EN LOS ENCUENTROS

Las transformaciones en el actual escenario político, son parte de un proceso en el que la realidad política nacional ha sufrido múltiples y acelerados cambios en las últimas dos décadas. A finales de los ochenta hay un punto de inflexión, signado, en el orden global, por la caída la URSS y los países de Europa del Este bajo la órbita capitalista, y en el ámbito local por la llegada del menemismo al gobierno nacional, que durante los primeros años tuvo conceso mayoritario e impuso fuertes derrotas a las luchas de los trabajadores. En esos tiempos de desconcierto y divisiones múltiples en la izquierda y el campo popular, iniciamos la construcción de Patria Libre sosteniendo nuestra identidad de izquierda nacional, buscando asentarnos en los sectores juveniles más proclives a bancar la resistencia más dura. Si bien nos fuimos haciendo conocidos por nuestra participación en los conflictos sociales, en el lapso que va hasta el 95 conseguimos –con enorme esfuerzo- alcanzar la personería electoral nacional, que nos permitió estar en las elecciones del 95 con la boleta de Patria Libre llevando a Tumini como candidato a presidente.

La segunda parte de la década de los 90 estuvo signada por la profundización de la resistencia al neoliberalismo, cuya expresiones más altas –ya en el principio del nuevo siglo- fueron la lucha contra el ALCA y el surgimiento del Foro Social Mundial con un elevado protagonismo de los Movimientos Sociales, entre ellos Barrios de Pie en la Argentina. Junto con el debilitamiento del neoliberalismo en el país y en la región, en la segunda parte de los 90 incorporamos nuevas definiciones que motivaron un cambio en los caminos que debíamos seguir para alcanzar transformaciones profundas favorables a los sectores populares, lo que, entre otras cosas, nos conducían a buscar alianzas con sectores políticos y sociales hasta entonces no contemplados por nosotros. La posterior instalación de las administraciones progresistas en Sudamérica que encararon la construcción de gobiernos post neoliberales, entre los cuales, el de Néstor Kirchner jugó un rol fundamental, fueron el corolario de la acumulación de fuerzas de las luchas de los noventa.

Esta etapa que abarca el último lustro del siglo XX y los primeros años de la presente centuria, culmina con nuestra incorporación al gobierno kirchnerista en el 2003 y el lanzamiento de Libres del Sur en el 2006.

Estos dos últimos hechos implicaron intervención en las gestiones de gobierno, y la confluencia con compañeros y compañeras provenientes de otras experiencias políticas, en algunos casos dentro de nuestra propia organización, en otros –la mayoría- en distintos tipos de alianzas que se fueron conformando a lo largo del período. Este ciclo va hasta las elecciones presidenciales de 2007, en cuyo proceso previo participamos con mucha fuerza e hicimos, al igual que en 2005, nuestras primeras experiencias de campañas electorales con objetivos relativamente diferentes a las de la época de la resistencia. En aquél período nuestra meta principal estaba ligada a aprovechar los tiempos de mayor debate político en la sociedad, para que nuestras ideas, propuestas y dirigentes fueran más conocidos. Los votos conseguidos eran mucho más un parámetro del alcance de nuestra llegada, que llegar a tener representación institucional propia, sobre lo que teníamos pocas expectativas, salvo en Neuquén donde la obtuvimos tempranamente.

En las experiencias en el Frente para la Victoria, si bien los objetivos del conjunto del Frente eran obviamente llegar a tener los votos para ganar, nosotros no cargábamos con la responsabilidad principal de buscar y contener los espacios electorales. Lo nuestro seguía siendo, esta vez bajo un “paraguas ganador”, hacer conocer la fuerza propia. Para ello la herramienta de la movilización mostrando envergadura y sentando presencia fueron fundamentales. El acompañamiento a Cristina en las elecciones de 2005 y 2007 fueron una expresión clara de esto. Aunque con un carácter diferente a las duras confrontaciones del período neoliberal que desembocaron en los enfrentamientos de junio de 2002, igualmente las manifestaciones callejeras en esos años siguieron siendo para nosotros un instrumento principal para marcar presencia política, incluso durante las campañas electorales. En el 2008, aunque ya en proceso de retirada del kirchnerismo, durante la pelea por la 125, esa herramienta siguió jugando un rol esencial para nuestra fuerza.

Concretada la salida del gobierno, el 2009 estuvo signado por nuestra participación en una alianza para disputar en las elecciones legislativas de la Provincia de Buenos Aires, la que si bien no estaban encabezada por nuestros candidatos, teníamos responsabilidades en la búsqueda de un espacio electoral que tuviera los votos suficientes para conseguir representación legislativa. Fue una experiencia diferente a las precedentes –que independientemente que en algunas provincias ya las veníamos transitando- por la envergadura y la trascendencia política nacional que alcanzó, es un punto de inflexión que va marcar el final de un ciclo y el inicio de otro para nuestra fuerza.

En 2011 fuimos a las presidenciales, con un importante protagonismo de Libres del Sur tanto en la constitución del FAP como en el desarrollo de la campaña en todo el país. Victoria es reelegida en Provincia de Buenos Aires yendo segunda en la lista de Diputados Nacionales.

Es importante tener en cuenta que en todo el período que viene desde el 2003 en adelante, los conflictos sociales fueron declinando presencia política en el escenario nacional, a medida que se iban resolviendo las necesidades más acuciantes de los trabajadores y los sectores populares. En el marco de la consolidación de una estructura social fragmentada, los confrontaciones más agudas, acompañadas de medidas duras, como cortes de calles y rutas, acampes, etc., dejaron de contar con apoyo solidario, y en general hoy causan el rechazo en porciones importantes de la población. (Hubo situaciones especiales como las movilizaciones enfrentadas por la 125). Por lo que la participación visible en ellos de nuestros referentes electorales en muchos casos se torna contradictoria con su búsqueda de consenso. Las manifestaciones callejeras masivas opositoras jugaron un rol fundamental durante el período kirchnerista – especialmente en el segundo mandato de Cristina- pero sin ser un instrumento para la acumulación electoral directa de una u otra fuerza política. Justamente, las que tuvieron mayor alcance, son las que no fueron lanzadas explícitamente por convocatorias partidarias.

En esta etapa empieza a hacer mella en la población y en el activismo político progresista, la extendida campaña de desprestigio lanzada sobre los gobiernos progresistas, que hacen centro en los problemas cada vez más visibles del proceso venezolano. En 2013 muere Hugo Chávez y aunque Maduro gana las presidenciales, el deterioro se precipita en Venezuela, mientras van surgiendo a la superficie en todos los países de la región las consecuencias del estancamiento en el proceso de cambios progresivos que tuvieron su punto de partida a principios de siglo. En la segunda parte de 2014, con el descenso generalizado de los precios de los comodities, se profundizan los problemas económicos de administraciones que llevan más de una década gobernando. La derecha, que ya había tenido un primer éxito electoral en 2010 en Chile –aunque en 2014 no pudo impedir el retorno de la Concertación- aprovecha estas dificultades y empieza a recomponerse, proponiendo alternativas que aparecen renovadas. En 2013 gana las elecciones presidenciales en Paraguay con el empresario Horacio Cartes. En 2014 en Brasil la coalición encabezada por Aécio Neves forzó el balotaje sumando de 48% de los votos en segunda vuelta. En 2015 ganan las presidenciales en la Argentina, y obtienen un resonante triunfo en las legislativas de Venezuela, poniendo a Maduro al borde de la destitución. Por estos avanza la destitución de Dilma en Brasil, en un proceso que combina una feroz ofensiva de la derecha que no dura en usar herramientas que rozan la legalidad, con un fuerte desprestigio del gobierno del PT, que facilita las acciones de la reacción.

Desde los primeros años de la presente década, se abre un período de cambios políticos regresivos, en el que las reivindicaciones históricas que nos identifican, por un lado, son duramente cuestionadas por izquierda y por derecha, y por otro, son apropiadas en la Argentina por un kirchnerismo crecientemente desprestigiado. En ese marco, nuestra experiencia desde 2009 a la actualidad, es un intenso camino recorrido con el objetivo puesto en llegar a insertarnos en el escenario político nacional y en el de las provincias, con peso electoral propio. Empezamos a lograrlo incipientemente, con buen resultado en Neuquén. El más importante, por su magnitud y trascendencia –aun cuando se dio en el marco de la alianza nacional- es el que conseguimos con Victoria en la CABA. Hay otros que van en esta dirección, y se producen también desde diferentes alianzas, como Chaco, Santiago del Estero, Mendoza.

Sobre este breve recuento de algunos de los aspectos más importantes que marcaron el desarrollo de nuestra organización en los últimos años deberíamos profundizar nuestros debates en los siguientes aspectos:

En las últimas tres décadas de la historia del país, se produjeron transformaciones muy aceleradas. Nuestra organización nació y se desarrolló en este corto pero cambiante período. Análisis de las características principales de cada una de ellas.

  1. Los 90. A. Contexto Global: la caída de la URSS. B.En la Argentina. I) Brevísimo recuento de la primera parte. El contexto político: predominio de las ideas neoliberales. La estrategia de nuestra organización: participación electoral y resistencia dura. Los debates en el campo popular. La CTA y el Frente Grande. El Santiagazo y la Marcha Federal. II) La segunda parte de los 90.Los cambios en el contexto político global y local: debilitamiento del neoliberalismo en la región y en la Argentina. Los cambios en la estrategia de nuestra organización: La política de alianzas para la participación en los conflictos sociales y en los acuerdos electorales. La Carpa Blanca, la conformación de la Alianza, el Frenapo. Los debates en el campo popular. 1999: Chávez llega a la presidencia de Venezuela.
  2. Los 2000. A. Contexto Regional: La lucha continental contra el ALCA y el Foro Social Mundial. El retiro de los gobiernos neoliberales y la irrupción de los gobiernos progresistas. Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Paraguay. La irrupción de la demanda asiática y el aumento de los precios de los comodities a partir de 2005. La consolidación de estas administraciones y de un polo regional post neoliberal que genera expectativas de cambios estructurales. Nuestra participación en las luchas regionales y los debates en el campo popular. B. En la Argentina. I) Primera parte. Nuestra participación en las luchas en el país y el surgimiento de Barrios de Pie. Nuestro primer intento de conformar una alianza electoral más amplia en las legislativas de 2001 con el Polo Social encabezado por Luis Farinello. La caída del gobierno de De la Rúa. Los debates durante el gobierno de Duhalde. El 26 de junio de 2002 y la convocatoria a elecciones. La llegada de Kirchner al gobierno nacional. La convocatoria a la construcción política desde la “transversalidad”. Nuestra incorporación al gobierno y los debates en el campo popular. Las visitas de Fidel y Chávez. La negociación por la deuda externa, la autonomía del FMI, el entierro del ALCA en 2005 en Mar del Plata. El triunfo en las legislativas de 2005 en Pcia de Bs As. II) Segunda Parte. Los primeros pasos hacia atrás del kirchnerismo a partir de 2006. De la “transversalidad” a la “convergencia”. La continuidad de los pactos con los barones y gobernadores del PJ. El comienzo del regreso al PJ. Nuestra estrategia: el lanzamiento de Libres del Sur. 2007. Regreso al PJ y nuestra decisión de retirarnos del kircherismo definida para después de las presidenciales. 2008. La pelea por la 125 y el retraso de la concreción de esa definición. Nuevas definiciones del gobierno ante el surgimiento de problemas económicos: el intento de volver al endeudamiento externo –se anuncia el pago al contado de la deuda del club de Paris- que debe ser postergado como consecuencia de la crisis financiera global (crisis de las hipotecas). La política de sostener el crecimiento incentivando el consumo y postergando la inversión. El despegue de la inflación y la intervención al INDEC. El estancamiento en la creación de empleo y en los descensos de los niveles de pobreza.
  3. 2009/2010. La salida del kirchnerismo se expresa en la constitución de Nuevo Encuentro con Sabatella y De Gennaro en la provincia de Buenos Aires. La apuesta a la apertura de un espacio por izquierda al kirchnerismo a fines de este año tiene visos de verosimilitud con el buen resultado de Nuevo Encuentro en Provincia, y el 24% alcanzado por Proyecto Sur en la CABA. Las dificultades económicas y el desgaste político del kirchnerismo alimentan durante 2010 las posibilidades de la proyección nacional de Proyecto Sur, bajo la candidatura presidencial de Pino Solanas. La muerte de Néstor Kirchner y la recuperación económica generan un decisivo cambio en el escenario que conduce al triunfo contundente de Cristina en 2011. Aun en ese marco, se verifica el mantenimiento de un espacio por izquierda de envergadura que se expresa en el resultado del FAP (18%).
  4. 2011/2015. Para el desarrollo de esta etapa habría que analizar los aspectos en los que deberíamos concentrarnos para no ser repetitivos con los debates de los últimos tiempos, por lo menos en lo que respecta al escenario nacional. En el plano regional para incorporar elementos más generales tendríamos hacer un recuento sobre los alcances y límites de los modelos económicos, sin dejar de analizar cuidadosamente los límites de modelos políticos como el del kirchnerismo y el chavismo.
  5. El regreso de opciones de derecha renovadas con capacidad para aprovechar las dificultades y límites de las propuestas progresistas, alcanzando el consenso electoral suficiente para ganar. La estrategia a desplegar en este nuevo escenario, manteniendo el objetivo de crecimiento de nuestra presencia político-electoral.

El período que va de 2011 a la fecha, que abarca los puntos 4 y 5 de este recuento, quizás sean tomados y analizados directamente en los documentos de debate para el Congreso de Libres del Sur que realizaremos en octubre próximo.

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